Hay quienes luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
martes, 8 de diciembre de 2015
jueves, 3 de diciembre de 2015
miércoles, 26 de marzo de 2014
Marchas del 22M: unos apuntes desde la trinchera.
He de decir que nunca compartí plenamente el objetivo de las marchas del 22M. Por supuesto estuve presente, porque creo que comparto trinchera con quienes allí estaban y creo que era mi deber asistir, casi como un soldado cuando acepta una orden de un superior que considera legítimo.
La marcha del 22M fue un éxito rotundo en términos de participación. Pese a las pretendidas manipulaciones mediáticas (el otrora diario progre El País, hoy panfleto publicitario sin apenas valor periodístico, hablaba de 50.000 personas), el mérito de conseguir movilizar a casi 3 millones de personas, más aún teniendo en cuenta que los sindicatos mayoritarios no participaban, constituye el mayor éxito de movilización política en España desde que el inicio de la democracia del 78.
Sin embargo, hay quienes nos quedamos con un sabor agridulce. Miles de km después, millones de personas agotadas se manifiestan por Madrid durante horas y, una vez logrado, ¿qué? Hay tres apuntes que me parecen significativos para entender la realidad:
1. No se puede convocar una movilización sin un objetivo claro, sin un mensaje totalmente concreto. Cuando uno echaba un vistazo a la prensa, tanto nacional como extranjera, apreciaba una imprecisión pasmosa: “Marcha en Madrid contra la austeridad”, “Marcha por la dignidad”, “Marcha de los indignados”, “Marcha contra los recortes”… y apenas nada de marcha contra Rajoy, ni contra la troika, ni movilización contra el pago de la deuda ilegítima, ni contra la corrupción del régimen político en su totalidad, ni contra la estafa de las preferentes, ni contra la reforma laboral que nos precariza todavía más, ni contra la reforma del sistema fiscal que redistribuye la renta injustamente, ni contra el rescate de unos bancos que no vamos a recuperar… Había mensajes concretos que elegir, pero en un afán por reunir a cuanta más gente mejor –por fin, “toda la Izquierda Unida”, pudo diluirse demasiado los objetivos y mensajes de la protesta.
Es de importancia palmaria –y dificultad evidente- saber concretar los objetivos y mensajes de una movilización, más aún cuando se aspira a reunir a tanta gente. De lo contrario, toda la fuerza y poder reunido no serán canalizados hacia la consecución del objetivo y todo quedará en un acto simbólico, romántico, de reunión de viejos combatientes de la izquierda. En resumidas cuentas, un brindis al sol que en términos prácticos no servirá para mucho. Volveremos una y otra vez cargados de dignidad a nuestras casas, con más y más detenidos, heridos y presuntos torturados en nuestras listas de mártires, pero sin haber logrado un sólo avance significativo.
2. La izquierda sigue sin tener un plan para después de las marchas, huelgas y movilizaciones. Insisto en que el éxito de participación es notable, pero está demostrado que el gobierno es capaz de soportar impasible una movilización así. ZP soportó también la acampada del 15M en la Puerta del Sol sin demasiados apuros. Se trata, entonces, de ser capaces de actuar como estrategas, elaborando una táctica en la que, tanto la astucia a la hora de elegir acciones y objetivos, como la capacidad de resistencia para alargarlos en el tiempo y perseverar, serán los que decidan el resultado final. Es complicado, pero me temo que cada día queda claro que, por la vía pacífica, no queda otra solución posible si queremos lograr cambiar el estado de las cosas.
3. Respecto a los altercados al final de la marcha.
En relación con los hechos violentos ocurridos al final de la marcha, cabe señalar que desde el lado de los manifestantes eran cuatro gatos mal contados, más aún si tenemos en cuenta que del otro lado había unos 1.700 policías antidisturbios esperando. Así pues, entiendo que haya quienes piensen -por desesperanza o por pereza intelectual- que lo único que queda es partirse la madre con los que dan la cara por el gobierno, pues así al menos descargan lo que no pueden en otros sitios y se quedan a gusto. No los justifico en absoluto y desde luego considero que ni es el camino ni desde una perspectiva de izquierdas se pueden aprobar esas conductas, pero los entiendo. Todo ello no pretende ser justificante de nada, pero es absolutamente vomitivo el trato que, una vez más, se ha dado desde los medios y desde los mandos policiales y políticos al tomar la parte por el todo, tratando de criminalizar una movilización pacífica al 99%. Como señaló Julio Anguita, si las marchas hubieran sido violentas los 1.700 antidisturbios habrían sido neutralizados inmediatamente. Que no insulten nuestra inteligencia.
Lo que es innegable es que la tensión aumenta paralelamente a la desconexión que se palpa entre las élites –política, económica y financiera- y el resto de la sociedad, que no solo siente la indolencia del gobierno sino su torpeza e ineficacia. En consecuencia, y ante la inutilidad de cualquier acción política pacífica, los más impacientes -o estúpidos, o desesperados, o infiltrados, elija usted categoría- se lanzan a devolver la hostilidad que reciben, actuando, paradójicamente, como aquellos contra quienes actúan.
Bajo mi punto de vista, el problema es por un lado lo que ya he señalado en relación con el gobierno, pero por otro veo torpe e ineficaz a la izquierda, esa izquierda nuestra, que aun siendo capaz de movilizar a casi 3 millones de personas –sin ayuda, repito, de sindicatos mayoritarios-, no es capaz de canalizar ese poder hacia objetivos concretos.
Ahora, días después de la marcha de esos millones de personas, somos conscientes de que somos muchos, de que podemos ser mayoría, pero no sabemos cómo podemos demostrarlo, cómo podemos empoderarnos democráticamente y cómo podemos actuar contra el poder vigente. Ahora que sabemos que podemos, toca saber el cómo. Puede que en los últimos tiempos estén saliendo algunas alternativas interesantes para hacerlo a través de las urnas, pero fuera de ellas nos queda todavía un camino importante por recorrer.
lunes, 9 de septiembre de 2013
No podía dejar de decirlo…
Y todos los que lloraban el sábado por la noche porque no les daban los JJOO, ¿no sienten ni un poquito de curiosidad por saber en qué se podían haber gastado los 8.851 millones de € que han costado las tres candidaturas olímpicas de Madrid?
Recordemos que la deuda del Ayuntamiento de Madrid es de 6.200 millones, excusa bajo la cual han llevado a cabo todos los recortes, reformas de austeridad y demás medidas que no sólo afectan a los miembros (muy numerosos, por cierto) de la "Candidatura Olímpica".
¿Por qué nos empeñamos en no exigir responsabilidades a quienes autorizaron estos gastos durante años? Me llama poderosamente la atención la absoluta falta de sentido crítico en los medios de comunicación, ¿será porque están untados? El hecho de que la mentada "Candidatura Olímpica" (que parece un ser con entidad propia, como una mano invisible que reparte sobres -otra más-) les pagase desplazamiento y alojamiento a los corresponsales de todos los medios españoles, ¿no explicará esa ingenuidad y connivencia de éstos con aquella? ¿A quién sirven los medios? ¿A quién sirven las candidaturas olímpicas?
Las decisiones que nos han llevado a la miseria actual tienen responsables con nombres y apellidos que deberían ser señalados y juzgados.
jueves, 9 de mayo de 2013
-Huelga en Educación- No a la Ley Wert. No a los recortes en Educación.
¿Qué cambia la nueva LOMCE con respecto a los planes educativos anteriores? En este link, se pone en negro sobre blanco:
http://www2.fe.ccoo.es/andalucia/docu/p5sd9631.pdf
Y… antes de ir a la manifestación, alégrate –o no- el día con este vídeo:
viernes, 1 de febrero de 2013
Streaming en directo desde la sede del Partido Popular.
http://elpais.com/elpais/2013/01/18/videos/1358529890_295591.html?autoplay=1
http://www.tomalatele.tv/web/
martes, 22 de enero de 2013
lunes, 21 de enero de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
Escándalo de financiación ilegal en el PP.
Jorge Verstrynge, ex secretario general del PP, habla en Cuatro sobre el escándalo de financiación ilegal destapado por el ex tesorero del partido, Luís Bárcenas.
viernes, 5 de octubre de 2012
lunes, 1 de octubre de 2012
Sutil mensaje de un sabio griego a los votantes de las últimas elecciones generales en España.
Este ciudadano griego muestra con meridiana claridad la grave contradicción acaecida en el imaginario español a lo largo de los últimos meses de gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero y los primeros de gobierno de Mariano Rajoy. El mensaje de este señor, una vez desarrollado y liberado de su envidiable capacidad de síntesis gráfica, vendría a decir lo siguiente: “la extensión de la creencia de la realización de un cambio “real” derivado de un mero cambio de partido en el gobierno no fue sino un gravísimo error que a día de hoy los españoles no han hecho sino empezar a percibir y a pagar en forma de dolorosísimos retrocesos políticos y sociales”.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
25-S y 26-S El problema de los policías infiltrados.
Al margen de la utilidad o no de introducir agentes secretos entre los manifestantes, hay que reconocer que esta táctica conlleva a veces tanta dificultad para reconocerlos entre la multitud que acaban recibiendo tantas hostias de sus compañeros como cualquier otro ciudadano…
http://www.20minutos.tv/video/fhnxFIO1-he-dicho-que-soy-companero-cono/0/
martes, 25 de septiembre de 2012
25–S: policías infiltrados, cargas, detenidos y heridos.
En RTVE podemos ver de momento la situación en directo de la Plaza de Neptuno, donde están teniendo lugar los primeros enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.
http://www.rtve.es/noticias/directo2/
De agravarse la situación de violencia, cabe preguntarse: ¿Cuánto tardarán en cortar la retransmisión y sacar a un sucedáneo de Urdaci diciendo que aquí no pasa nada?
--> Más fuentes de Live Streaming:
http://elpais.com/elpais/2012/09/17/videos/1347870347_245504.html?autoplay=1
http://rt.com/on-air/surround-congress-madrid-live/
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martes, 18 de septiembre de 2012
martes, 5 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
En qué consiste un rescate.
Ignacio Escolar
No se sabe si será un rescate parcial –solo a la banca– o un rescate total –a la banca y al Estado–. Tampoco se sabe si se le llamará siquiera rescate o si se camuflará la intervención de nuestra economía bajo algún eufemismo que camufle la derrota. En el mejor de los casos, la ayuda llegará directamente hasta la banca. En el peor, será el Gobierno quien tenga que hacerse cargo del préstamo y la intervención será completa. Solo hay dos certezas. La primera: España necesitará dinero público para el sector financiero, más del que nos podrán prestar los mercados, por lo que ese capital llegará del extranjero con condiciones. La segunda: sea España plenamente intervenida o sea simplemente tutelada, esas condiciones serán durísimas para los españoles.
En cuestión de pocos meses, tal vez semanas, la ciudadanía española tendrá que soportar unos recortes aún más brutales que los que hasta ahora hemos conocido en los cuatro años que llevamos de crisis. Subirá el IVA, bajarán las pensiones o se acelerará el aumento en la edad de jubilación (o ambas cosas), se recortará el sueldo y el número de funcionarios, subirán los impuestos a la gasolina, aumentarán aún más las tasas, se reducirán las prestaciones por desempleo…
El Gobierno tendrá que aplicar un recorte tan brutal como el de Grecia, como el de Portugal, que hará de las actuales medidas una broma. Va a ser un sapo durísimo de tragar porque la culpa de este nueva vuelta de tuerca será de unos bankeros, de un establishment político y financiero, que ha vivido por encima de la posibilidades de la sociedad española. En un país con el paro al 25%, con la jefatura del Estado debilitada por el caso Urdangarin cuando no caza elefantes, con el Tribunal Supremo de semanas caribeñas, con la clase política cada vez más cuestionada, el riesgo de una ruptura institucional, de un estallido social, es cada vez más alto. Hay gasolina en la calle. Solo falta una cerilla, la gota que colma el vaso.
jueves, 31 de mayo de 2012
miércoles, 30 de mayo de 2012
El peligro de una injusticia sostenida.
En este vídeo, una niña de 12 años relata en 6 minutos cómo el sistema bancario de su país –perfectamente extrapolable al resto del mundo- se basa en el robo, la estafa y la especulación –de ahí el término banksters-. Asimismo, habla de que el poder político tiene todavía potestad –falta la voluntad- para acabar con esta situación injusta. En nuestro país, son numerosas las voces que claman ya por la implementación de medidas que aliviarían la grave situación, como una justicia que castigue a los malos gestores o la creación de un banco público.
El problema de sostener una situación como la actual es que el sentimiento de injusticia se expande, lo que produce reacciones en la gente. En una primera etapa, la injusticia puede mover a la desilusión o al inmovilismo, pero superada esa fase, también puede llevar a la indignación, la movilización y la rebelión. Debemos esperar que en las próximas semanas el gobierno de España dé algún paso firme a favor de la justicia social, o de lo contrario, estarán lanzando el mensaje de que, agotadas las vías pacíficas para lograrla, sólo queda el recurso a los medios violentos, como nos muestran los libros de historia.
Un ejemplo reciente de lo que ocurre cuando un país es sometido a una situación sostenida de injusticia lo muestra Amanecer Dorado, el partido neo-nazi griego que acapara en los últimos meses una importante cuota de poder. Su programa electoral para las elecciones del mes que viene es, cuando menos, interesante.
sábado, 5 de mayo de 2012
Carta de Iñaki Anasagasti a Iñaki Urdangarín.
Cuando Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón se casaron en Barcelona, el lehendakari Ardanza les hizo un buen regalo. La actuación del Orfeón Donostiarra en la vistosa ceremonia de su catedral gótica. El padre del novio era un afiliado del PNV, el joven se llamaba Iñaki, Jose Mari Gerenabarrena era amigo de la familia y todo el mundo estaba encantado. Fue el clásico espectáculo de masas del que nunca supimos su costo, pero como los cuentos de hadas no tienen valor, pues todos les deseamos fueran felices y comieran perdices.
A mí me supuso que me vasquizaran el nombre en el ABC. Bautizado y registrado como Iñaki Mirena, Luis María Ansón la tenía emprendida contra el nombre sabiniano. A raíz de aquella boda, recuperé mi nombre original en el periódico de la derecha española. No tengo pues la menor animadversión contra esta pareja sino mucho respeto y solidaridad hacia los padres del exjugador de balonmano, al que acaban de bautizar como talón-mano.
Con este antecedente la pregunta que uno se hace es cómo un chaval bien parecido, deportista y con una vistosa familia, se haya metido en semejante barrizal que ha destrozado su vida y le ha clavado a la monarquía española un rejón de fuego. ¿Un submarino republicano para dinamitar desde dentro la institución? No parece. ¿Una incursión en los negocios con la misma mentalidad de lo que veía a su alrededor? Quizás esta puede ser la explicación, pues es difícil que haya otra.
Bien es cierto que el estatus de la familia real no está contemplado en la Constitución. No existe. Y tan es así que el heredero solo aparece a efectos sucesorios. Para nada más. Toda esa ridícula parafernalia de reverencias de las señoras, besamanos, lectura de pregones, presidencia de actos de todo tipo, entrega de premios, tiene el mismo valor que si usted con su hijo se ponen a hacer lo mismo, pues ese papel no les está asignado en ningún artículo de la Constitución. En ella solo habla del rey. De nadie más.
De ahí que todas esas presidencias de organismos y de la credibilidad que se le atribuía a sus negocios "pues detrás está la Casa Real", no es más que la evidencia de una corte corrupta, de la idiotez del español a la hora de hacer la pelota a un ciudadano normal y sobre todo de la falta de control político hacia una institución a la que el erario público mantiene porque su acción ha de basarse en la ejemplaridad. ¿Ejemplaridad la de Juan Carlos de Borbón? ¡Vamos hombre!
Yo rompí con todo ese mundo de mentiras a raíz de la guerra de Irak. Hasta entonces habíamos seguido con esa ficción del Pacto con la Corona que jamás percibí, pero tras mantener con el rey un diálogo duro en el que me dijo que él era militar y le gustaban las guerras y yo contestarle que se fuera él y le mandara a su hijo, revisé la Constitución y vi que el artículo 63 le daba un papel como jefe de las Fuerzas Armadas. Y tras negarnos una audiencia a los Grupos de la Cámara, salvo al sumiso Zapatero, en una de las sesiones bajé a la tribuna del hemiciclo del Congreso y denuncié al rey por su pasividad, su falta de coraje, la dejación de sus funciones y su poca personalidad ante un Aznar que se había reunido en las Azores con Bush, Barroso y Blair y quería mandar tropas a una guerra "para sacar a España del rincón de la historia".
Aún recuerdo el abucheo de Rajoy, Acebes, Rato, Mayor Oreja y Arenas. Era la primera vez que desde aquella tribuna Pulgarcito se atrevía a meterse contra Goliat, el gigante de la transición y además desde un partido nacionalista. Eran tiempos de mayoría absoluta de Aznar y en aquella Cámara solo había rodillo y tente tieso.
Tras esto y puestas las cosas en su sitio, me dediqué a preguntar sobre las cacerías con osos borrachos, viajes extraños, gastos inútiles, uso de aviones sin ton ni son, cambio constitucional para que no exista primacía del varón sobre la mujer en la actual y muy machista Constitución española, los Premios Príncipes de Asturias a mayor gloria del heredero, costo de la boda de Felipe y Letizia, presupuesto de la Casa Real, papel del rey el 23-F, y cosas así.
El Gobierno jamás me contestó. Respondían con dos líneas diciendo que el rey es irresponsable, es decir, no responde ni ante los jueces, ni ante Dios, ni ante la historia y que haría mejor en condenar a ETA. Curiosamente los más beligerantes eran los socialistas a los que todo esto les incomodaba y dejaba patente su poco respeto al republicanismo de su historia. ¿Y en casa? "Cosas de Iñaki". Pero a la gente le gustaba que se fuera contra este abuso continuo de poder.
Pero no eran cosas mías. Independientemente de que el rey Juan Carlos está ahí porque nos lo dejó un dictador cruel y sanguinario y él jamás ha condenado aquella dictadura sino se ha beneficiado de ella, e independientemente de que en la Constitución se metiera de matute la monarquía parlamentaria, sin referéndum como hubo en Italia, la actual Jefatura del Estado no puede ser irresponsable ante la ley y no puede usar fondos públicos sin que haya un ojo público para vigilar sus gastos. Y estas evidencias no pueden ser "cosas de Iñaki" sino de algo tan simple como la salud democrática de un país. Yo no soy el Peñafiel vasco como alguno ha querido describirme para anular mis denuncias, sino un parlamentario que tiene la obligación de controlar al gobierno y a ser posible, a la Jefatura de un Estado, que permite se viva en la corrupción mientras se le orla con el premio a la virtud.
Mi denuncia fue la única y la primera. Luego vino Tardá, de ERC, y ahora IU, pero a efectos de notaría, fue el PNV, porque yo hablaba en nombre del PNV, quien puso el dedo en la llaga. Que Amaiur tome el dato.
A raíz de toda esta tormenta, la editorial La Esfera de los Libros me pidió en 2007 que escribiera un libro con mis experiencias en este campo. Y lo hice y titulé Una monarquía protegida por la censura. En ella hablaba de mis vivencias con ese mundo de ficción, desde dentro del sistema, y denunciaba los negocios de Iñaki Urdangarín desde la página 101 a 104 en el capítulo La Familia sí recibe. Pero a mí no me recibieron. Torpemente la editorial envió el libro a la Casa Real y esta negó su publicación. Pero al poco el libro se editó. Lo hizo Javier Ortiz pero la sordina que le pusieron como para escribir otro libro con lo que había supuesto superar aquella carrera de obstáculos.
Curiosamente, el libro se publicó un año después de que la pareja y sus niños fueran enviados a Washington en 2006, nombrándole al duque de Palma consejero de Telefónica. ¿No sabían en qué negocios andaba el yerno? Por supuesto. Pero el rey quiso encubrirle sacándolo de circulación. Y el encubrimiento es un delito tipificado en el Código Penal. Pero el rey es "irresponsable".
Cuando nadie sabe el presupuesto exacto de la Casa del Rey, cuando nadie controla sus gastos como ocurre con otras monarquías, cuando el rey recibe regalos de todo tipo y no pasan a la contabilidad del Patrimonio del Estado, cuando la opacidad es total y los medios aplauden semejante corrupción. Cuando primeros coches, primeras motos, comisiones de jeques petrolíferos han hecho de Juan Carlos de Borbón uno de los hombres más ricos de Europa, cuando nada de todo esto se podía investigar, llegó a semejante patio de monipodio un chaval al que lisonjearon, reverenciaron, tentaron y el hombre y su gentil esposa cayeron en el pozo hasta el punto que incluso metieron a sus hijos menores en empresas y enjuagues impropios de una familia respetable. Se creían inmunes, impunes y protegidos por la censura y la bobaliconería de la Villa y corte. Y eso es, para mí, lo que ha pasado. Porque en La Zarzuela si alguien se atrevía a decir algo, seguramente responderían: "Cosas de Iñaki". Pero de Iñaki Urdangarin, duque de Palma.
La pregunta es: ¿por qué Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, socia en todo este montaje, no están todavía imputados si ya lo está Diego Torre, el socio y los responsables de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia que firmaron esos contratos con esa ONG con ánimo de lucro? Me imagino que en el PP Trillo, y la Casa Real, estarán metiendo horas extras para tratar de salvar algún mueble que otro, sobre todo, a la infanta.
Lo malo es que quien creó el microclima para que esto sucediera seguirá ahí felicitando las Pascuas en su mensaje de Navidad, como si nada hubiera ocurrido. Pero quien de verdad está desnudo, es el propio rey. No solo su yerno y su hija. Y quien está tocada de verdad, es esta monarquía heredera de un dictador.
Iñaki Anasagasti