A partir de hoy, habrá una nueva sección en el blog, dedicada a comentar aquellas otras noticias de la prensa que no ocupan las primeras páginas de los diarios, pero que pueden resultar cuando menos curiosas.
Hay quienes luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
miércoles, 27 de febrero de 2008
¿Debate? ¿Qué debate?

"De qué sirve toda una vida de lucha política si nos tenemos que arrodillar ante las urnas en nombre del voto útil." Luís García Montero
En la noche del lunes 25 de febrero se retomó un viejo hábito de la época democrática española: el debate electoral. Todo, o casi todo en los medios de comunicación han sido aplausos y alabanzas hacia la celebración del mismo. Pero, ¿realmente se puede hablar de debate ante un acto en el cual todo lo que ocurre está previsto, los temas a tratar pactados, y los intervinientes están limitados a dos partidos prácticamente iguales, obviando y aislando a otras opciones como la de Izquierda Unida?
El debate del lunes fue en general aburrido, en ocasiones bronco y absolutamente superficial. Temas como la relación Iglesia- Estado ni siquiera se mencionaron. Qué decir de la forma de Estado, tema tabú se espera que todavía por algunos años más. Se habló de la noble decisión de retirar tropas de Irak y Zapatero autocalificó a España como un país de paz, pese a que seguimos formando parte de la OTAN y somos uno de los principales exportadores de armas.
Pero si analizamos los temas que sí se trataron, constatamos una señal más de la enorme falsedad que el llamado debate supone: el fondo importa poco o nada, todo queda en la forma y en esperar a ver quién se equivoca menos y quién es el vencedor del debate. ¿Qué importa quién ganó el debate si no se hizo ni una sola propuesta de futuro, y los temas tratados lo fueron abstracta y superficialmente? La alusión a la inmigración rozó la xenofobia, la política fiscal ni se tocó (ya se sabe que ambos partidos son idénticos en este ámbito), el terrorismo volvió a ser utilizado como arma arrojadiza sobre uno y otro, en vivienda ninguno de los dos propuso ninguna medida que ataque el problema de raíz, de política social mejor ni hablamos…
Pero lo interesante aquí no es entrar a valorar quién trató mejor uno u otro tema, ni quién ganó, ni quién no sabe qué es un bonobús. Si lo hiciéramos daríamos por válido el debate y las reglas en que se llevó a término. Lo relevante es: por un lado, el repugnante pacto de los dos partidos mayoritarios para censurar a IU e impedir un debate a tres bandas, tratando una vez más de instaurar de facto un sistema bipartidista en España, amparados por una ley electoral injusta de la que PP y PSOE no son los únicos beneficiados, e IU es el principal damnificado.
En la noche del lunes 25 de febrero se retomó un viejo hábito de la época democrática española: el debate electoral. Todo, o casi todo en los medios de comunicación han sido aplausos y alabanzas hacia la celebración del mismo. Pero, ¿realmente se puede hablar de debate ante un acto en el cual todo lo que ocurre está previsto, los temas a tratar pactados, y los intervinientes están limitados a dos partidos prácticamente iguales, obviando y aislando a otras opciones como la de Izquierda Unida?
El debate del lunes fue en general aburrido, en ocasiones bronco y absolutamente superficial. Temas como la relación Iglesia- Estado ni siquiera se mencionaron. Qué decir de la forma de Estado, tema tabú se espera que todavía por algunos años más. Se habló de la noble decisión de retirar tropas de Irak y Zapatero autocalificó a España como un país de paz, pese a que seguimos formando parte de la OTAN y somos uno de los principales exportadores de armas.
Pero si analizamos los temas que sí se trataron, constatamos una señal más de la enorme falsedad que el llamado debate supone: el fondo importa poco o nada, todo queda en la forma y en esperar a ver quién se equivoca menos y quién es el vencedor del debate. ¿Qué importa quién ganó el debate si no se hizo ni una sola propuesta de futuro, y los temas tratados lo fueron abstracta y superficialmente? La alusión a la inmigración rozó la xenofobia, la política fiscal ni se tocó (ya se sabe que ambos partidos son idénticos en este ámbito), el terrorismo volvió a ser utilizado como arma arrojadiza sobre uno y otro, en vivienda ninguno de los dos propuso ninguna medida que ataque el problema de raíz, de política social mejor ni hablamos…
Pero lo interesante aquí no es entrar a valorar quién trató mejor uno u otro tema, ni quién ganó, ni quién no sabe qué es un bonobús. Si lo hiciéramos daríamos por válido el debate y las reglas en que se llevó a término. Lo relevante es: por un lado, el repugnante pacto de los dos partidos mayoritarios para censurar a IU e impedir un debate a tres bandas, tratando una vez más de instaurar de facto un sistema bipartidista en España, amparados por una ley electoral injusta de la que PP y PSOE no son los únicos beneficiados, e IU es el principal damnificado.
Por otro lado, el hecho de que lo único que se deja a la improvisación es el posible surgimiento de broncas o discusiones superficiales, pero siempre bajo el límite estudiado y pactado hasta el último detalle. Por lo tanto, más que un debate, lo que se vio por televisión fue la puesta en escena de un guión escrito a dos bandas con el objetivo de no destrozarse mutuamente, sino de dejar las cosas tal como estaban. Prueba de ello es que con seguridad la práctica totalidad de los votantes indecisos antes del debate, lo siguieran estando tras el mismo. Cada candidato barrió para su lado, y basó su discurso en aquello que los suyos querían oír (como ejemplo, Rajoy con el tema educativo exigió esfuerzo, mérito y autoridad del profesorado, y Zapatero con el tema del terrorismo siguió haciéndose la víctima frente a los desvergonzados ataques de Rajoy) y no tocó temas que podrían movilizar a otros, como por ejemplo, la relación Iglesia – Estado.
Por lo tanto, debemos ser cuidadosos a la hora de hablar de debate. Muchos son los que afirman que más vale lo del lunes que nada. Pero es que llevamos mucho tiempo conformándonos con males menores, ya sea en relación a debates, ya sea a la hora de votar en nombre del sagrado voto útil.
lunes, 25 de febrero de 2008
EL 1 DE MARZO NUEVA MANIFESTACIÓN POR LA VIVIENDA DIGNA

POR UNA VIVIENDA DIGNA. CONTRA LA CORRUPCIÓN Y LAS MENTIRAS ELECTORALES.
Volvemos a la carga. Una vez más tenemos que salir a reivindicar nuestros derechos mientras los políticos hacen oídos sordos y nos intentan convencer que trabajan para nosotros. No les creemos.Estamos cansados de sus promesas, de sus propuestas, de sus mentiras.Estamos cansados de sus espectáculos, sus falsos enfrentamientos, su avaricia de votos. Retransmiten sus debates y pretenden que nos mantengamos como telespectadores. Pero no queremos escucharlos en sus mítines, queremos que nos escuchen a nosotros en la calle. La vivienda es el principal problema de la sociedad y no vamos a aguantar más tiempo viendo como se ríen de nosotros . Hay que cambiar las cosas y hay que hacerlo ya. Por eso volvemos a la calle, por eso vamos a seguir saliendo hasta que la vivienda sea un derecho para todas las personas, tengan la edad que tengan.
El próximo 1 de Marzo nos van a tener que escuchar. http://www.vdevivienda.net/
Macromanifestación en todo el estado
Madrid – 18:00 en la Puerta del Sol.
Democracia registradora
Alberto Olmos Diario Público
Los Estados Unidos, cada vez que terminar de aniquilar un país, comunican si intención de implantar en él la democracia; es decir, de abrir franquicias de McDonalds. La democracia no es, como dijo Churchill, el menos malo de los sistemas políticos, sino, como dirían en Torre Picasso, un modelo de negocio.
Yo no voy a votar el 9 de marzo y el principal motivo de mi absentismo no es la pereza de elegir entre varios placebos ideológicos, sino, curiosamente, que me paso el día votando. Votando de verdad; o sea, comprando cosas. Es incierto y populista afirmar que las elecciones son la fiesta de la democracia, y que los demócratas estamos llamados a las urnas. En el imaginario colectivo el concepto de democracia se asocia a un país donde uno puede consumir masivamente, y nunca a uno en el que se pueda votar. Votar al PSOE es irrelevante ante el dato de que ese mismo votante socialista habrá visitado El Corte Inglés cuatrocientas veces entre voto y voto, y que esas visitas transaccionales han influido más en el sistema que el entierro de una papeleta en el panteón electoral. Sin embargo, los medios no llaman nunca la atención sobre este hecho: que el consumo es el poder, mientras que ante unas en verdad intrascendentes elecciones generales tiran la rotativa por la ventana para hacernos sentir mal si el asunto nos importa un bledo, porque el verdadero motivo de que se vote los domingos es que las tiendas están cerradas.
Democracia ¿dónde? terrorista ¿quién?: el gesto de Antígona
Pablo Iglesias Turrión
Rebelión
Rebelión
-¿y, a pesar de ello, te atreviste a transgredir estos decretos?
Creonte
Hace más de cincuenta años Francisco Franco llamaba jaraneros y alborotadores a los estudiantes antifascistas de la Universidad Complutense. A los de mi facultad que el otro día recibieron con insultos a Rosa Díez se les ha llamado grupúsculos minoritarios y marginales, radicales, violentos y filo-terroristas. El profesor Antonio Elorza ha hablado de “internacional follonera” y de “fascismo rojo” para definirlos y Mikel Buesa llamaba la atención sobre la presencia de “personas sudamericanas” entre los estudiantes que reventaron el acto de la candidata de UPyD. Si esto último fuera cierto, se confirmaría que los tentáculos del vengativo comandante Chávez llegan al Campus de Somosaguas y todas las sospechas recaerían en el profesor Juan Carlos Monedero, conocido asesor del comandante, como cerebro gris del escrache a Rosa Díez (no puedo dejar de imaginarme a mi querido Juan Carlos leyendo a Boaventura de Sousa Santos en una celda de Soto del Real). Bromas aparte, parece que todo está permitido mediáticamente a la hora de criminalizar a los estudiantes de izquierdas. Sobre si son de una izquierda más o menos extrema, basta leer Destra e Sinistra de Norberto Bobbio para darse cuenta de que, desde la caída del muro de Berlín, la izquierda sólo puede ser extrema.A calor de los incidentes de políticas, el profesor Ramón Cotarelo escribía en su blog que este tipo de “agresiones” vienen siendo una práctica muy utilizada en los últimos tiempos. Como recuerda Cotarelo, la propia Rosa Díez y María San Gil hicieron sentir la presión del insulto al otrora presidente del PNV Josu Jon Imaz y todos nos acordamos del ex ministro Bono huyendo precipitadamente de una manifestación de la AVT. Peor les fue a los policías que detuvieron a los militantes del PP que intentaron agredir al ex ministro (entre los “folloneros”, como reconocerá Elorza, también hay clases y privilegios según a qué “internacional” o a qué “fascismo” pertenezcan) y peor todavía le fue a José María Fidalgo, cuya estatura le jugó una mala pasada cuando tuvo que afrontar las iras de los trabajadores de SINTEL (cosas del sindicalismo “de altura” cuando se enfrenta al de base).Pero ni esto ni las condenas contra los “ataques a la libertad de expresión” tienen gran importancia. Cuando los principales medios de comunicación están en manos de gobiernos o son directamente la propiedad de corporaciones privadas, reconocerán conmigo mis profesores que los escraches tienen una relevancia anecdótica en lo que a la libertad de expresión se refiere. En el caso de Rosa Díez, además, da la impresión de que, de no ser por el revuelo que su presencia despertó en el campus, no hubiera recibido mucha atención por parte de una prensa partidista que no tiene aún muy claro a quien va a restar votos la pintoresca candidatura de esta señora.Lo verdaderamente importante de los acontecimientos de la facultad complutense es la lección de Ciencia Política que dieron los estudiantes de izquierdas. Al intervenir contra un acto como aquel, los estudiantes fueron capaces de representar, con una intensidad inigualable, el No de Antígona en el que se fundamenta la ética en política, como acto radical de libertad que desafía las leyes y se opone a la tiranía, sean cuales sean sus consecuencias.Como rapeaban los Hechos Contra el Decoro (a través del mc de otro veterano de la facultad) cuando todo se puede decir, la forma de censura es el consenso. Este consenso que hemos vuelto a ver representado en las unánimes condenas contra los estudiantes es la forma de tiranía en la Tebas de nuestra postmodernidad demoliberal. Y eso es, precisamente, lo que han roto los estudiantes al corear “democracia ¿Dónde? terrorista ¿Quién?” frente a Díez, sus guardaespaldas y decenas de policías, asumiendo en un acto ético sin concesiones, una excomunión que ha sido refrendada por todos los creontes universitarios; desde nuestro decano Aldecoa (su sorprendente cercanía a la UDyP suponemos que debe responder, como nos reveló una fuente bien informada, a que nadie descuelga el teléfono en Ferraz cuando llama) hasta el marxista rector Berzosa, pasando por notables académicos, algunos de ellos muy cercanos a la generación de jaraneros y alborotadores del 56. Los estudiantes de izquierdas de la facultad de políticas, como ya hicieron hace un año al reclamar la puesta en libertad de Iñaki de Juana ante el escándalo general de la derecha y del centro, han repetido otra vez el gesto de Antígona. No debería hacer falta recordar que ello no presupone simpatía alguna con la violencia política, del mismo modo que Antígona no desconocía los crímenes de Polinices y, a pesar de ello, estaba dispuesta a hacer respetar el oikos. La lección de los estudiantes no está tanto en el hecho de reventar el acto de Rosa Diez (como decíamos, reventar actos es una práctica muy difundida últimamente) sino en que, con su gesto, han rechazado la trampa de la elección forzosa, el consenso tiránico de Tebas que da a elegir entre Rajoy o ZP, Pizarro o Solbes, con los demócratas o con los violentos. Como dice Slavoj Žižek en su Enjoy Your Symptom!, a Antígona le llamarían hoy terrorista.Fueron las clases de Ramón Cotarelo las que me hicieron ir al teatro a ver la obra de Sófocles y las que me permitieron comprender que sólo la libertad es tal si al gesto desobediente le sigue la expulsión de la comunidad política, como les ocurre siempre a los “extremistas”. Por eso John Rawls, Habermas y sus seguidores patrios de segundo nivel, desde ese centrismo del consenso que señala Perry Anderson en Spectrum, terminan estando siempre con Creonte, con las “intervenciones humanitarias” de la OTAN y con el consenso tiránico. Espero que estas palabras no provoquen que el bueno de Cotarelo tenga que volver a la cárcel —esta vez con Monedero como compañero de celda— por instigar indirectamente la violencia antisistema contra Rosa Diez, al recomendar la lectura de Sófocles en sus clases (aunque con los tiempos que corren, la posibilidad no es del todo descartable).Escribo esto desde la comodidad que otorga al investigador visitante una de las universidades más prestigiosas del mundo y, sin embargo, jamás podrá soñar Cambridge con un espacio de producción de conocimiento tan rico como nuestra facultad de Madrid. A pesar de los creontes complutenses, el gesto desobediente de los estudiantes de izquierdas ante el acto de Rosa Díez da mucho más de sí que los popular events en facebook, las student societies o los soporíferos clubes de debate de las universidades de élite británicas. Pueden estar orgullosos el decano Aldecoa y el rector Berzosa, están al frente de una de las mejores facultades de política de Europa, pero no deben olvidar que ello se debe, en gran medida, a los jaraneros y alborotadores de ayer y de hoy.
* Pablo Iglesias Turrión es Investigador visitante en la Universidad de Cambridge, candidato a doctor en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense.
viernes, 1 de febrero de 2008
Amén
El panorama político de los últimos días parece un gallinero. Por un lado los peperos, más allá de sus planteamientos ideológicos, están inmersos en una crisis interna que provoca vómito sólo pensar que puedan llegar al poder. Por otro lado, los "sociatas", ofertando reformas fiscales que destrozan el Sector Público y comprando votos a razón de 400€ por barba. Los nacionalistas llevan meses trazando estrategias para poder entrar en el gobierno de unos y de otros. Izquierda Unida, que parece de todo menos unida (por cierto, preciosa la nueva página web del candidato Llamazares: http://www.gasparllamazares.es, lo de los videos de supergasparín es para ir al baño y no echar gota), qué tiempos aquellos de Anguita... Entre todos, juegan a ver quién la tiene más gorda mientras no paran de mentar a la sacra madre del adversario.
Entre bastidores, por detrás de la escena, el Rey y su hijo el Príncipe, en un mes han celebrado sus respectivos aniversarios rodeados de felicitaciones (qué remedio, o les felicitas o callas, porque como se te ocurra criticar... Digo esto por 2 casos: el conocido de la portada del Jueves de hace unos meses que todavía trae cola, y otro que ha llegado a mis oídos de una supuesta suspensión el pasado sábado 26 de enero, de un debate del programa La Noria, de Telecinco, que iba a tratar sobre la Monarquía. Todo el mundo sabe que los programas de esa cadena escapan en ocasiones al buen gusto y a lo políticamente correcto, por lo que no parece descabellada la idea de la mencionada suspensión a "petición" de la Casa Real).
Pero si algo ha terminado de irritarme el seso, ha sido sin duda la actitud de la Iglesia en los últimos días. No contentos con haber sido una institución represora en el pasado, que ha bendecido dictadores a lo largo y ancho del planeta, que ha limitado y limita las libertades (físicas y morales) de tantas personas en el mundo, en el día de ayer sale el Portavoz de la Conferencia Episcopal (no Jiménez Losantos, sino el oficial Martínez Camino) haciendo pública una lista de instrucciones para votar si eres católico. Miren, no es que yo sea cristiano y me afecte directamente lo que dice o deja de decir la madre Iglesia. Sencillamente, me parece insultante que la Iglesia haya hecho lo que ha hecho, y todavía se sienta fuerte como para haber salido en manifestación varias veces durante la última legislatura y ayer anunciar a los cuatro vientos que un buen cristiano no puede votar a partidos que apoyen la expansión de los Derechos (en relación con los homosexuales) o la negociación con ETA. ¿Dónde está escrito que la Iglesia debe ser juez y parte en la configuración del ordenamiento jurídico? Conozco bien la Constitución española, y que yo sepa, en su articulado no se establece que estemos en un Estado cristiano, ni confesional, faltaría más (aunque por desgracia sí se reconocen privilegios a la Iglesia). ¿Y desde cuando la Iglesia ostenta el papel de especialista en conflictos con organizaciones terroristas? Y no hablemos del aborto, la libertad sexual, la educación para la ciudadanía, etc.
¿Ven? En eso sí que apoyo a Llamazares: hay que llevar a cabo un proceso de laicización total del Estado, comenzando por la ruptura del Concordato con la Santa Sede.
¡Crisis! ¡Horror! ¡Hecatombe!
Se veía venir. No cabe otra afirmación. Mucho antes de que aparecieran los primeros síntomas de desaceleración en Estados Unidos. El descontrol financiero, la mercantilización sin límites, el enorme desequilibrio entre valor real y valor de mercado, el crecimiento insostenible basado en la especulación sin que se de un crecimiento de la riqueza real. El capitalismo desbocado, en fin. No nos debe extrañar, ni amargar, la etapa de crisis que acabamos de estrenar.No nos engañemos, los grandes beneficiados de la época de aproximadamente 12 años de bonanza económica que estamos dejando atrás, no somos la gente de a pie, sino aquellos que se ganan la vida especulando, negociando y corrompiendo para lograr la maximización de su beneficio individual. Son los que invaden Estados, los que sangran países enteros vaciando sus reservas de capital.
La calidad de vida lleva años en declive. Los salarios reales medios bajan (suben muchísimo los más altos y bajan los más bajos), crece la precariedad laboral, se hace necesario el pluriempleo, crece el número de esclavos del capital. La gente normal, la mayoría de la sociedad lleva años viviendo cada día más angustiada, más explotada y al mismo tiempo más dormida, y distraída con necesidades y bienes totalmente artificiales, mientras las élites del sistema amplían su beneficio.
A nosotros nos arrastrará la crisis, pero es que llevamos años en crisis para que las clases pudientes no lo estén. Hay que romper la baraja. No debemos caer en el desasosiego. Es el momento de movilizarse para dar la vuelta a los desequilibrios presentes, de salir a la calle a denunciar la subida de precios y el estancamiento de los salarios desde hace años(el salario medio a crecido este año muy por debajo de los precios, ¿alguien se ha movilizado por esto? Al parecer aquí lo único que importa es que España no se rompa por culpa de los separatistas, o que el rojo de Zapatero no se le ocurra dejar de hacer caso a la Iglesia). Cabe señalar aquí una paradoja a mi modo de ver sangrante, irritante e insultante: España lleva años siendo el país de la Unión Europea con mayor crecimiento. Bien, y ¿alguien lo ha notado en su salario? ¿Dónde está esa lluvia de millones? Recomiendo la lectura de un artículo de EL PAÍS del pasado mes de junio (http://www.elpais.com/articulo/economia/salario/real/medio/ha/bajado/anos/pese/fuerte/crecimiento/economico/elpepueco/20070624elpepieco_1/Tes) en el cual se afirma que el salario real no sólo se ha estancado, sino que ha descendido en los últimos 10 años - casualmente, los años de mayor bonanza económica-, caso único en toda la OCDE.
España se postula como principal candidato de Europa para liderar la crisis, que no se quedará en desaceleración, sino que debido a las características de su crecimiento (un crecimiento frágil, basado en la especulación inmobiliaria de los últimos años – en un artículo del Diario Público de ayer se afirmaba que desde 1998, se han construido en España el doble de viviendas de las necesarias-), tendrá que afrontar un período de recesión, es decir, crecimiento negativo y pérdida de riqueza. Ya lo señalaba Le Monde Diplomatique hace unas semanas, al afirmar que en caso de que Estados Unidos caiga en una tendencia especialmente negativa, España sería el país de la Unión Europea que más lo notaría, dada la fragilidad y virtualidad de su crecimiento de los últimos años, que además no se ha visto acompañado de una fuerte inversión desde Madrid, para tratar de reducir esa fragilidad.
Y mientras tanto, en el telediario nos preocupamos de si Aguirre y Gallardón se saludan o se lían a mamporros...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)