sábado, 13 de marzo de 2010

[A la muerte de Delibes] Después de "El Hereje"

Aunque viví hasta el 2000..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literariamente no le sirvieron de nada.

El balance de la intervención quirúrgica fue desfavorable. Perdí todo: perdí hematíes, memoria, dioptrías, capacidad de concentración... En el quirófano entró un hombre inteligente y salió un lerdo. Imposible volver a escribir. Lo noté enseguida. No era capaz de ordenar mi cerebro. La memoria fallaba y me faltaba capacidad para concentrarme. ¿Cómo abordar una novela y mantener vivos en mi imaginación, durante dos o tres años, personajes con su vida propia y sus propias características? ¿Cómo profundizar en las ideas exigidas por un encargo de mediana entidad? Estaba acabado. El cazador que escribe se termina al tiempo que el escritor que caza. Me faltaban facultades físicas e intelectuales. Y los que no me creyeron y vaticinaron que escribiría más novelas después de El hereje, se equivocaron de medio a medio. Terminé como siempre había imaginado: incapaz de abatir una perdiz roja ni de escribir una cuartilla con profesionalidad.

No me quejaba. Otros tuvieron menos tiempo. Al fin y al cabo, setenta y ocho años son bastantes para realizar una obra. Le di gracias a Dios, que me permitió terminar El hereje, y me dediqué a la vida contemplativa. Las cosas que intenté no eran serias. Con mi hijo Miguel hicimos un libro sobre el cambio climático, en el que no intervine más que para hacer preguntas propias de un ciudadano preocupado, pero no aporté una sola idea. En Muerte y resurrección de la novela di a la estampa algo que tenía hecho para dar la sensación de que trabajaba, de que aún disponía de una vida activa.

Los optimistas que sobreviven a un cáncer suelen decir que lo vencieron. Yo no me atrevo a tanto. Los cirujanos impidieron que el cáncer me matara, pero no pudieron evitar que me afectara gravemente. No me mató pero me inutilizó para trabajar el resto de mi vida. ¿Quién fue el vencedor?

Y bien: cuando mi obra, dicho lo dicho, está concluida, y por tal la doy, veo con satisfacción que los prestigiosos editores de Círculo de Lectores y Ediciones Destino se ocupan ahora de recopilarla y reunirla en los siete volúmenes que van a configurar esta serie. Cada volumen, además, irá prologado por un destacado estudioso de mi obra. ¿Qué hacer sino sentirme halagado y agradecido? Si mi primera novela apareció en 1948 -hace ahora sesenta años- y la última en 1998, ha sido media centuria, la segunda del siglo XX, la que me he ocupado escribiendo y publicando libros. Y siempre con el beneplácito de mis lectores. También a ellos, y a cuantos ahora se asomen a las páginas de estas Obras completas, quiero agradecer sinceramente su benevolencia y fidelidad.

*Texto extraído del primer volumen de sus Obras CompletasGalaxia Gutemberg / Círculo de Lectores

jueves, 11 de marzo de 2010

A modo de cierre.


Raros son esos tiempos felices en los que se puede pensar lo que se quiere y decir lo que se piensa” (Tácito)

La enorme relevancia pública que han adquirido unas breves palabras pronunciadas por mí el pasado 2 de marzo, en el marco de una actividad cultural ajena a la cuestión que allí me fue planteada, su desmesurada propagación, su equivocado tratamiento por ciertos medios y el ulterior desarrollo de los acontecimientos, convierten en necesaria una explicación más templada, más serena, sobre el significado de tales declaraciones y, sobre todo, de la intención con que fueron vertidas.

Vaya por delante, primero que otra cosa, mi profundo disgusto, mi enorme pesar porque las valoraciones que realicé acerca de don Orlando Zapata, fallecido en una prisión cubana como consecuencia de una huelga de hambre emprendida contra el Gobierno de Cuba, puedan haber sido interpretadas a modo de ataque personal hacia la memoria del Sr.Zapata, hacia sus opiniones o hacia su reputación. No fue ésa mi intención. Si, pese a ello, así se hubiere recibido y asumido, lo lamento y pido, nuevamente, disculpas a su familia y allegados.

Quienes me conocen saben de mi trayectoria personal comprometida con la defensa e implantación de los derechos humanos en todo el mundo. Desde tales posiciones y convicciones, pienso sinceramente que en nuestra sociedad occidental existe una lamentable incomprensión acerca de la realidad latinoamericana en general y de la cubana, en particular, que conduce a utilizar -en particular con Cuba- un doble rasero a la hora de examinar y valorar sus hazañas y sus miserias.

A Cuba le imparten clases de derechos humanos los mismos que planean y ejecutan “guerras preventivas”; le exigen respeto a las garantías penales y procesales quienes miran a otro lado cuando se menciona Abu Grahib o Bagram, quienes crean y mantienen Guantánamo o le dan carta de naturaleza, consintiendo que vuelos secretos con personas secuestradas hagan escala en su territorio o acogiendo en su sistema penitenciario a sus “presos”.

A esa isla, con una trayectoria antigua y ejemplar en su defensa contra los distintos intentos de potencias extranjeras de expoliar sus recursos y su dignidad, condenada a sobrevivir en soledad, se le recrimina su pobreza, mientras se mantiene un bloqueo económico asfixiante.

Un bloqueo que no es sino una forma de intervención en sus asuntos internos porque genera -y bien lo saben quienes lo propician- dolor y descontento en los ciudadanos, y potencia la burocratización y el anquilosamiento en sus estructuras de poder. De Cuba se pretende, en fin, que acepte las reglas de la democracia formal en un contexto geopolítico que inexorablemente las transforma en retórica hueca, en coartada para las injusticias y la corrupción.

Informes de denuncia

En estos días se me viene reprochando -en términos hasta injuriosos- haber denunciado la escasa calidad democrática de muchas de nuestras instituciones y prácticas públicas. También en esta materia mis razones, por desgracia, no son sólo mías.

Si atendiéramos con más interés los recientes informes de Amnistía Internacional sobre el estado de los derechos humanos en España, como el hecho público en noviembre de 2009 ["Sal en la herida: la impunidad efectiva de agentes de policía en casos de tortura y otros malos tratos"], sabríamos que las denuncias contra agentes de las fuerzas policiales nacionales, autonómicas y locales de toda España encargadas de hacer cumplir la ley están contrastadas y documentadas.

Además, la honda preocupación de Amnistía Internacional es también sentida y compartida por organismos tan poco sospechosos de manipulación o sectarismo como el Comité contra la Tortura, el Relator contra la Tortura de las Naciones Unidas o el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura: en tal sentido resultan bien elocuentes los informes de las Naciones Unidas sobre la tortura en España suscritos por los comisionados especiales de la organización, Theo van Boven y Martín Scheinin.

¿Y qué decir de la situación de los Centros de Internamiento de Extranjeros en España? Como mínimo, que no resultan menos preocupantes en términos de vulneración de derechos fundamentales, y que su documentación es igualmente amplia.

Sólo a título de ejemplo cabe mencionar el informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que elaboró el pasado año en colaboración con el Servicio Jesuita de Ayuda al Refugiado. Este informe es el resultado de una investigación realizada en tres de los ocho Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) que existen en España.

En este documento se denuncia que esas instalaciones (donde se retiene a los inmigrantes que van a ser expulsados del territorio nacional por lo que son, no por lo que han hecho) constituyen “un agujero negro de los derechos humanos”.

En términos semejantes se expresa el informe hecho público también en los últimos meses del pasado año, realizado por SOS Racismo, Médicos del Mundo y Ferrocarril Clandestino: la falta de transparencia, el sistema impune de maltrato a los allí retenidos y el avasallamiento, en fin, de los más elementales derechos humanos, son sus más destacadas conclusiones.

O qué decir del desconocimiento de las condiciones de vida y garantías jurídicas, incluso de su propia existencia, del centro de internamiento para africanos que intentan llegar a las costas españolas, en Nouadhibou -Mauritania-, construido con financiación española con fondos de la Unión Europea (según el informe Frontera Sur de la APDH-Andalucía).

Mirada crítica

Podríamos hablar también sobre las denuncias de un sindicato de policía frente a la última circular del Ministerio del Interior sobre los procedimientos de detención de inmigrantes irregulares, que lo tachan en algunos aspectos de ilegal (véasewww.inmigrapenal.com).

No intento comparar el régimen cubano y el español, sino simplemente decir que como ciudadanos tenemos el derecho y, en mi opinión, la obligación de mirar dentro de nuestras fronteras y con mirada ciertamente crítica.

Hasta aquí algunas de mis razones, sobre las que sostengo mis pensamientos y en las que apoyo mis opiniones. Porque así han de ser valoradas mis recientes palabras, como juicios subjetivos, como valoraciones personales de mi entorno, expresadas tal vez sin demasiada destreza, sólo soy un ciudadano, un actor -en el ejercicio de un derecho que me asiste y que va más allá del derecho a la libertad de expresión, un derecho más íntimo: el de vivir en armonía con mis convicciones.

Por ultimo, una reflexión: intuyo que lo desproporcionado de la reacción a mis palabras se sustenta no en el hecho de la realidad de las opiniones expresadas, pues hay, como hemos visto, estudios de sobra contrastados y públicamente denunciados, sino en la inquietud que genera que esa misma realidad, expresada en libertad por un personaje conocido, anime algo más al personal a ponerse a investigar. Y eso les lleve a hacerse la misma pregunta que me hago yo, que se hacen tantos: ¿es esto una democracia real? ¿de verdad tenemos tantas lecciones que dar?

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/03/10/caso-zapata-a-modo-de-cierre/

miércoles, 10 de marzo de 2010

Debate en CNN+ sobre Cuba

Estos tres vídeos recogen el debate entre el profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense Juan Carlos Monedero y Rigoberto Carceller, Presidente de Cuba Democracia ¡Ya! que tuvo lugar hace pocos días en CNN+ a raíz de la muerte de Orlando Zapata, preso cubano que llevaba en huelga de hambre desde el pasado diciembre. A lo largo del debate podremos observar los rasgos fundamentales de la controversia que existe hoy en torno al régimen cubano:

  • Una disidencia financiada por Estados Unidos que no duda en utilizar todo tipo de medios para tratar de desestabilizar al gobierno cubano y que hace de la propaganda y la manipulación informativa su estilete, al acaparar el apoyo interesado de la mayor parte de los medios de comunicación occidentales.

  • Un régimen cubano anclado en la Guerra Fría, al término de la cual sólo puede o bien renovarse o bien perdurar mientras pueda en su estado actual. Renovarse, como veremos en el vídeo, implica impulsar un debate interno en la isla (es decir, sin presiones desde el exterior, cosa que actualmente es imposible), un debate que valore la trayectoria de Cuba en los últimos 50 años y alcance a elaborar una posible salida a la dictadura que constituya una alternativa alejada de los sistemas políticos occidentales. Ante todo, Cuba debe seguir siendo una referencia y una alternativa.
Como veremos a lo largo de la discusión, se hace complicado llevar a cabo un dialogo con gente de la disidencia cubana (esto es una generalización burda, pero todavía no he encontrado ningún disidente que me demuestre lo contrario), pues no utilizan argumentos, sino eslóganes. Además, y esto es algo típico de cualquier pensamiento reaccionario, no saben dejar hablar a aquéllos que sí intentan llegar a una conclusión razonada y argumentada, contra los cuales lanzan sus artimañanas demagógicas y populistas que tratan de simplificar y vaciar de sentido un mundo mucho más complejo de lo que nos gustaría. Esa es su principal arma: vaciar de sentido la realidad. Pero ya lo dijo Anguita: "la simplificación y su hija la simpleza son la ruina del pensamiento revolucionario".

A todos nos gustaría que Cuba fuera un paraíso. O que los sistemas democráticos occidentales lo fueran. Pero no existen paraísos en la Tierra, sólo hay Tierra en la Tierra. No nos podemos engañar. Lo que no debemos permitir es que el doble rasero -Monedero habla en algún momento de él- que nos ataca todos los días desde los medios de comunicación cale en nosotros y lo interioricemos. La doble vara que sistemáticamente se utiliza para medir hechos iguales bajo banderas diferentes es, también, una manera de vaciar de sentido y simplificar luchas y batallas justas que hacen que todavía haya gente que considere un orgullo participar de un proyecto político que pueda mejorar el mundo de alguna manera. El futuro de Cuba pertenece única y exclusívamente a los cubanos, pero a nosotros nos queda la tarea, durísima pero necesaria, de dar batalla contra la manipulación y la simplificación que, desde fuera, trata de imponer en la isla una transición impulsada desde Miami por los lobbies americanos.






domingo, 7 de marzo de 2010

Campaña Puntomatic: "Ellos también pueden"

Este anuncio pertenece a una campaña lanzada hace algunos años por Puntomatic. Lo ví por casualidad no hace mucho tiempo y me gustó el mensaje que lanza, además de la forma en que utiliza la ironía y el sarcasmo. Es una lástima que haya quedado en algo anecdótico, lanzado en tono jocoso por una empresa privada con el único fin de aumentar sus beneficios. Es una lástima que no haya más hombres que, viéndose reconocidos en los que aparecen en el anuncio, se les caiga la cara de vergüenza por ser partícipes de un sistema social injusto que trata de modo discriminatorio a las mujeres. Es una lástima que el cambio social necesario para la emancipación femenina sea considerado, no sólo por las élites políticas, sino tristemente por una parte no pequeña de la ciudadanía del Estado español -incluídas muchas mujeres que ven la situación actual como "algo natural"- algo no sólo secundario, sino casi innecesario.


sábado, 6 de marzo de 2010

¡Atención: encuesta!

Últimamente algunas personas cercanas me han comentado que tienen dificultades para navegar por el blog debido al reproductor de música que incorpora. Me dicen que se les ralentiza mucho el navegador, o les acapara muchos recursos, o bien se les acopla la música con el sonido de los vídeos que hay colgados. Por ello, he decidido hacer una encuesta, que podéis ver en el espacio a la derecha de las entradas, en la que consulto a los visitantes del blog acerca del asunto. ¿Creéis que el blog mejoraría sin el reproductor de música?