Hay quienes luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
lunes, 28 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
Maquiavelo frente a la gran pantalla. Cine y política.
La izquierda encuentra su desgracia en el hecho de que su naturaleza consiste en prepararse para la excepcionalidad, para las tempestades y las situaciones especiales, ya sea la revolución, la guerra, la crisis…
El resto del tiempo, en temporadas de normalidad, la gente se vuelve conservadora y la izquierda, entendida intelectual y electoralmente, se apaga, se diluye, se hace conservadora junto con el resto de la gente, que no vuelve a despertar hasta la siguiente situación excepcional. Los que quedan en esos momentos son meros gestores de poder, regidores del estatus quo nacido en la situación excepcional previa.
Sin embargo, es precisamente de ello de lo que se desprende la certeza de que es en los tiempos de excepcionalidad donde se hace necesario actuar y saber actuar, pues es entonces cuando podemos encontrar alguna posibilidad de realizar los cambios en las estructuras de poder que, para bien o para mal, van a gestionar posteriormente el funcionamiento de las sociedades humanas.
lunes, 14 de octubre de 2013
Es hora de embriagarse.
Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.
Y si a veces, sobre las gradas de una palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida, ustedes se despiertan, pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!”
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.
Charles Baudelaire.
jueves, 10 de octubre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
No podía dejar de decirlo…
Y todos los que lloraban el sábado por la noche porque no les daban los JJOO, ¿no sienten ni un poquito de curiosidad por saber en qué se podían haber gastado los 8.851 millones de € que han costado las tres candidaturas olímpicas de Madrid?
Recordemos que la deuda del Ayuntamiento de Madrid es de 6.200 millones, excusa bajo la cual han llevado a cabo todos los recortes, reformas de austeridad y demás medidas que no sólo afectan a los miembros (muy numerosos, por cierto) de la "Candidatura Olímpica".
¿Por qué nos empeñamos en no exigir responsabilidades a quienes autorizaron estos gastos durante años? Me llama poderosamente la atención la absoluta falta de sentido crítico en los medios de comunicación, ¿será porque están untados? El hecho de que la mentada "Candidatura Olímpica" (que parece un ser con entidad propia, como una mano invisible que reparte sobres -otra más-) les pagase desplazamiento y alojamiento a los corresponsales de todos los medios españoles, ¿no explicará esa ingenuidad y connivencia de éstos con aquella? ¿A quién sirven los medios? ¿A quién sirven las candidaturas olímpicas?
Las decisiones que nos han llevado a la miseria actual tienen responsables con nombres y apellidos que deberían ser señalados y juzgados.
martes, 27 de agosto de 2013
El valor de poder decir “yo estuve allí”…
…y durante los minutos fugaces que duró estar convencido de que ese es tu sitio.
viernes, 14 de junio de 2013
Porque tú me imaginas.
Yo se que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees alto,
y limpio porque tú me miras con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace inteligente,
y en tu sencilla ternura,
yo soy también sencillo y bondadoso.
Pero si tú me olvidas quedaré muerto sin que nadie lo sepa.
Verán viva mi carne, pero será otro hombre, oscuro, torpe, malo,
el que la habita...
Ángel González