domingo, 30 de agosto de 2009

La vuelta al cole de los políticos españoles

Cuando he visto el vídeo que, con entusiasmo, se ha lanzado a los medios siguiendo las directrices propagandisticas de la dirección del PP en aras del comienzo de curso político, no he podido evitar un ataque de risa, aunque no se si por alegría o por tristeza. El vídeo, de escasamente 5 minutos de duración, muestra con un austero montaje (por llamarlo de alguna manera) a un Rajoy haciéndose pasar por un hombre cualquiera que pasea por la playa en bañador entre saludo y saludo a algunos lugareños (que mal que le pese a algunos, es propio de ese populismo que tanto critican de Chávez, pero que encima en Rajoy resulta insultántemente hipócrita).

Para combatir el enfado, trato de ponerme en la piel de un votante del PP, pero aún así no consigo encajar el propósito del vídeo; me da por pensar que mis supuestos líderes de la Calle Génova deben pensar que soy tonto del culo, y que por el hecho de que Rajoy salga en la tele diciendo que hace ejercicio y que el gobierno no, yo voy a aplaudirle. Y más aún cuando el primer rótulo que vemos en el vídeo clama: ¡RAJOY EN ACCIÓN!

Acción para defender los intereses de las clases populares es lo que hace falta en lugar de tanta palabrería, o lo que es lo mismo, un partido de izquierda real que haga política de verdad y no participe de este juego de pseudo-política con el que los grandes partidos tratan de desviar la atención mientras no resuelven problemas. Por cierto, mañana lunes Cayo Lara se reúne con el Rey. Se trata del primer examen crítico del líder de Izquierda Unida, y seguro que del resultado del mismo depende que un buen puñado de personas se olviden de una vez por todas de la coalición izquierdista, o que brotes verdes insuflen la más que nunca necesaria esperanza en la izquierda española. Con que no se baje los pantalones, se podría hablar de un buen comienzo de curso.


Sobre el "antifascismo" y los "antifascistas" de hoy en día


Es cierto que esta entrada nace de un sentimiento de frustración y enfado, pero no por ello considero que no haya algo de cierto en ella. El enfado del que hablo me surge cada vez que observo una pintada antifascista, del tipo "Carlos, nosotros no olvidamos", o escucho eslóganes supuestamente de izquierdas adornando gritos de jóvenes "antifascistas". El enfado no surge porque yo apoye el fascismo ni mucho menos, sino porque lo que me nace es una pulsión de ir mucho más allá en la protesta, y no dejarla en una banal pataleta que, como tal, resulta inútil y no hace más que un flaco favor a los movimientos de izquierda, restándoles sentido y haciendo que la gente, guiada por los medios de comunicación, vean a un grupo de vándalos tanto o más dañinos que los fascistas a los que combaten. El "antifascismo" ya no es sino un eslogan anacrónico, que no deriva de un análisis político real, sino de un sentimiento moralizador desconectado de cualquier realidad. El antifascismo:
  • No va a resolver los problemas cotidianos de las clases populares.
  • La denuncia de esa "amenaza fascista" imaginaria (entre otras cosas porque el verdadero fascismo reside en otros lugares más poderosos) permite desviar la atención y silenciar otros peligros, mucho más reales, que amenazan a la sociedad actual: la disolución del lazo social, la dominación planetaria por el capital, la mercantilización de las relaciones sociales, la impotencia política de Europa...
  • En todo caso el antifascismo lleva 20 años sirviendo de sustituto identitario a una izquierda preocupada por enmascarar su adhesión de hecho al Sistema y su no desarrollo de una alternativa al neoliberalismo. El antifascismo no es hoy más que un placebo ideológico para la izquierda, consecuencia de la simplificación atroz que se ha apoderado del análisis social y político en la actualidad (es mucho más sencillo salir a la calle a gritar "fascistas" que buscar problemas, culpables y soluciones concretos).

No olvidemos que la simplificación y su hija la simpleza son la ruina y la degradación del pensamiento y la acción revolucionaria.

domingo, 23 de agosto de 2009

El dinero es deuda

Este documental explica gráfica y gradualmente el funcionamiento de la economía desde sus orígenes más básicos hasta el complejo sistema monetario internacional actual. Al final del mismo comprenderemos la importancia que tiene entender cómo funciona el sistema económico nacional y mundial para poder llevar a cabo un análisis válido de la injusta situación actual de dependencia de los pueblos frente a las organizaciones económicas mundiales.


viernes, 14 de agosto de 2009

Jose Luís Sampedro: "Este sistema está agotado"

"El sistema actual no responde a las necesidades reales de la gente". "Los sistemas políticos democráticos están viciados por culpa del inmenso poder de los medios de comunicación, que están controlados por las élites del poder". "La educación es la única vía para cambiar las cosas. Como no nos educan para eso, eduquémonos nosotros. Para ello hay que luchar por la difusión de ideas". "La idea del desarrollo cuantitativo ha de ser sustituida por la de desarrollo cualitativo". "Si no hay redistribución, no habrá igualdad. El problema es que los que pueden redistribuir, no quieren. Las ayudas están bien, pero sólo son migajas". "Hay que frenar la libertad absoluta de los explotadores. El pensamiento único es un pensamiento que les justifica".