Nunca me encontré
tan lejos
de donde quiero estar…
…como ahora
que no sé
donde me espero
ni por qué me siento
tan lejos…
…si no sé
lejos de dónde.
Hay quienes luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
Nunca me encontré
tan lejos
de donde quiero estar…
…como ahora
que no sé
donde me espero
ni por qué me siento
tan lejos…
…si no sé
lejos de dónde.
Soy un hombre de esperanzas, pero a partir de mucha desesperanza;
Y la esperanza y desesperanza se me cae y se me levanta varias veces cada día.
No creo en la gente de esperanzas invulnerables.Si uno está vivo nace y muere varias veces al día.
Y en todo caso, creo que merece la pena estar vivo, y que el mundo puede cambiar.
Eduardo Galeano
Si sabéis de algo, llamadme/ si vous entendez quelque chose appelez-moi s'il vous plaît/ please call me if you notice anything/ se você ovir falar de algo me chamar por favor/ se sabedes de algunha cousiña chamadme por favor...
No importa lo preparado que estés, el régimen político español te seguirá escupiendo a la cara.
"Sumido en su gran dolor, se convenció a sí mismo de que las palabras que había escrito sobre un ahogamiento imaginario habían causado una muerte verdadera, de que su ficción trágica había provocado una tragedia real. En consecuencia, aquel escritor de enormes dotes, aquel hombre que había nacido para escribir, juró no volver a escribir jamás. Había descubierto que las palabras mataban. Las palabras tenían la virtud de alterar la realidad y, por tanto, eran demasiado peligrosas para que pudieran confiarse a un hombre que las amaba por encima de todas las cosas.”
Paul Auster, La noche del oráculo
Lo posible ya está hecho.
Lo imposible lo estamos haciendo.
Para los milagros... nos estamos organizando.
Este es un extracto ínfimo de la visita del Presidente Hugo Chávez a la que fuera mi facultad, Ciencias Políticas y Sociología de la UCM, en el que fue primer acercamiento directo a un líder político. Mi mente, entonces casi yerma de pensamiento político crítico, quedó bastante impactada, a medio camino entre el iluminismo y el escepticismo, por el acto. Recuerdo los pasillos llenos, las escaleras abarrotadas y las dificultades para encontrar asiento en el salón de actos. Tras él, Evo Morales y Rafael Correa completarían el triángulo bolivariano que visitó la Facultad en mis años de carrera. Todos ellos gozaron de una calurosa bienvenida por parte de los estudiantes y profesores, algo que no pueden decir otros personajes como Josep Piqué o Rosa Díez. Por algo será.